EL
AMOR, UN RETORNO AL UNO NARCISISTA.
Si comienzo por el amor
Es que-por mas que lo nieguen-.
El amor es para todos
Lo más grande de la vida.
BAUDELAIRE
En este trabajo intentare realizar un recorrido posible sobre el amor en
psicoanálisis, tomando como referencias los seminarios de Lacan, los textos de Allouch,
Le Gaufey, Freud y Shopenhauer.
Tomare
como ejes de pensamiento la transferencia, el Goce del Otro, el Otro sexo, la
no relación sexual, el Uno del amor, el Narcisismo.
.
Si
de amor hablamos no por eso sabemos. Allí donde se sabe el amor desfallece.
Freud
en su articulo “Observaciones sobre el amor de transferencia nos hace notar que
el amor real no difiere del amor de transferencia.
Freud
en este artículo de 1915 distingue su práctica de cualquier vía moralizante.
Ante tal enamoramiento de la paciente por su analista,
supone que, para aquél al que le son ajenos los principios del análisis, solo
cabrían tres posibilidades: 1. Que ambos contraigan una unión legítima y duradera o 2. Separarse y abandonar la tarea
emprendida o 3. mantener relaciones ilegítimas y pasajeras.
"Para la paciente surge una alternativa: o
renuncia definitivamente al tratamiento analítico o ha de aceptar, como algo
inevitable, un amor pasajero por el médico que la trate" (pág. OC, Biblioteca
Nueva, T. 2)
Nuevamente indica sin eufemismos qué es aquello que no
puede hacerse en la práctica analítica. Nos había dicho que era desatinado
desentenderse de la transferencia y aquí lo enfatiza. Ahora bien, cuando la
transferencia se presenta, cuando los demonios de la transferencia están allí,
¿qué hacer? Interrogarlos, nos dice, hacerlos hablar. La presencia del
analista convoca al amor de transferencia. Esta convocatoria no admite otra
respuesta que la interrogación haciendo hablar a ese amor, que la palabra
permita un despliegue que hasta allí sólo es acto repetitivo
Supondría no haber atraído lo reprimido a la
consciencia más que para reprimirlo de nuevo, atemorizados. Tampoco podemos
hacernos ilusiones sobre el resultado de un tal procedimiento. Contra las
pasiones, nada se consigue con razonamientos, por elocuentes que sean. La
paciente no verá más que el desprecio, y no dejará de tomar venganza de él.
(OC, Biblioteca Nueva, T. 2)
Este pasaje es propicio para la distinción que hace
Lacan entre la transferencia imaginaria y la simbólica.
La presencia de este amor brinda la ocasión decisiva
para instalar a la transferencia en el plano simbólico. Ella no se encuentra
ahí espontáneamente. Se torna imprescindible una intervención del analista para
posibilitar tal pasaje. De lo contrario, la transferencia no analizada
encontrará respuestas imaginarias –en lo pasional de ese amor- frente a la
ausencia del analista en su función. Es precisamente lo que sucede, en la
situación mencionada, cuando el analista se desentiende de la transferencia y
lleva a cabo un acto de rechazo. Cómo no ver en tal venganza el acting-out
que denuncia que una interpretación no ha tenido lugar.
Nos guardamos de desviar a la paciente de su
transferencia amorosa o disuadirla de ella, pero también, y con igual firmeza,
de toda correspondencia. Conservamos la transferencia amorosa, pero la tratamos
como algo irreal. (OC, Biblioteca Nueva)
¿Qué es eso de tratarla como algo irreal? ¿Cuál
es la “naturaleza” del amor de transferencia?
Como se ve, se trata de una “posición especial” y no
una naturaleza distinta. No hay entonces diferencia alguna entre el amor
corriente y el amor de transferencia. Enumera esos rasgos: 1º) Es intensificado
por la resistencia, 2º) Repite modelos infantiles y 3º) Es más imprudente.
Por mucho que estime el amor, ha de estimar más su
labor de hacer franquear a la paciente un escalón decisivo de su vida.
Lacan para hablar sobre el amor toma diferentes
discursos del Banquete de Platón pero en este trabajo no voy a introducir este
recorrido para pensar el amor, solo diré que en la clase 12 del 1-3-61 del
seminario VIII “La
Transferencia” Lacan dice: que el deseo es el deseo del Otro,
aquí esta el resorte del nacimiento del amor, es lo que sucede en ese objeto
hacia el cual tenemos la mano por nuestro propio deseo, y en el momento en que
nuestro deseo hace estallar su incendio, nos deja aparecer por un instante esta
respuesta, esa otra mano que se tiende hacia nosotros como deseo.
Es en la medida en que Sócrates desea, el no lo sabe, y
que es el deseo del Otro, es en esta medida en que Alcibíades es poseído, ¿Por
qué? Por un amor que se puede decir que el único merito de Sócrates es
designarlo como amor de transferencia, y remitirlo a su verdadero deseo.
Leyendo a Arthur Shopenhauer en su texto “El amor, las
mujeres y la muerte”, realice un recorte para pensar el amor desde sus
concepciones de la conservación de la
especie, la ilusión y el narsicismo, y remarcar toda la influencia ejercida en
el pensamiento Freudiano aunque no me detendré en este aspecto.
Shopenhauer
dice: …toda inclinación tierna sumerge sus raíces en el instinto natural de los
sexos, este instinto es especializado, determinado, individualizado por
completos solo se trata de que cada macho se ayunte a su hembra, por que tal
futileza ha de representar un papel tan importante e introducir de continuo el
trastorno y el desarreglo en la bien ordenada vida de los individuos? Se trata
nada menos de la combinación de la generación próxima. De la especial
constitución de la humanidad futura.En este caso alcanza su más alto poderío la
voluntad individual, que se transforma en voluntad de la especie instinto del
amor subjetivo ilusiona por completo a la conciencia y sabe muy bien ponerse el
antifaz de una admiración objetiva. El amor no se contenta con un sentimiento
reciproco, sino que exige la posesión mismo, lo esencial, es decir el goce
físico. El que cierto hijo sea engendrado ese es el fin único y verdadero de
toda novela de amor, aunque los enamorados no lo sospechen. Se trata de
satisfacer ese instinto llamado amor, es la voluntad de vivir del nuevo
individuo que los amantes pueden y desean engendrar.La pasión es implícitamente
lo que la individualidad es explícitamente. El egoísmo tiene en cada hombre
raíces tan hondas, que los motivos egoístas son los únicos con que puede
contarse para excitar la actividad de un
ser individual. La especie tiene sobre el individuo un derecho anterior sobre
lo individualidad. El individuo se hace esclavo inconsciente de la naturaleza
en el momento que solo cree obedecer a sus propios deseos.Esta ilusión no es
mas que el instinto, representa el sentido de la especie, los intereses de la
especie ante la voluntad.
Relacionando lo que Shopenhauer decía, podemos leer en
Lacan “Eres exactamente mi tipo de mujer, de hombre. Cada uno tiene el original
de su belleza, cuya copia busca en el gran mundo.
En relación a la transferencia Lacan dice en “Amor
Lacan”, de Jean Allouch…si en efecto la
transferencia es amor, si hay un matema de la transferencia, dicho matema seria
el también un matema de amor. En el análisis alguien se dirige a otro supuesto
saber. Desde donde? Dado que se trata de un sujeto, se dirige desde un
significante. Se trata de un significante a la espera de una simbolización, por
lo tanto se trata de un signo. Si la transferencia es el amor, porque el amor
no figura aquí?.
Aparece la función de Agalma, del sujeto supuesto
saber. El analista debe ser colocado en posición de sujeto supuesto saber y de
objeto amado, no hay ninguna necesidad de inscribir al amor en el algoritmo de
la transferencia.
Freud había incorporado la importancia del amor en si
mismo. Lacan con el estadio del espejo puede decir en su conferencia de
Bruselas: …me amo a mi mismo en tanto me desconozco de manera esencial. Solo
amo a otro. Esa característica narsicista hace del amor un engaño. Saber del
engaño del amor. Un si mismo que no es el. El sabe que el engaño del amor se
encuentra en otro parte y no en el amante.
Volviendo
a la transferencia dicho amor es reconocido como amor verdadero. ¿Qué es
entonces el amor verdadero que puede ser producido automáticamente así por el
dispositivo analítico?
En
los Escritos Técnicos (Pág. 173) Lacan dice: …Igualmente la cuestión del amor
de transferencia ha estado ligada a la elaboración analítica de la noción de
amor. No se trata de amor en tanto que Eros, sino del amor-pasión, tal como es
vivido por el sujeto concretamente, como una suerte de catástrofe psicológica.
Lacan reconoce el carácter verídico del amor de transferencia, de los Escritos
Técnicos de Freud retiene el carácter narsicista del amor, el cual al existir
su ternario S.I.R, sitúa al amor en el imaginario. El amor es un fenómeno que
ocurre a nivel de lo imaginario y que provoca una verdadera subducción de lo
simbólico…. (Pág. 215 Ob. citada). El símbolo pasa debajo de lo imaginario
cuando el fenómeno amoroso ocurre en lo imaginario.
El
vinculo entre el amor y la transferencia se encuentra en el valor de la
palabra, el amor hace retornar al deseo “verbalizado”. En el análisis el punto
donde se focaliza la identificación del sujeto a nivel de la imagen narsicista
es lo que llamamos la transferencia. Al dejar flotar la palabra del analizante,
es pues la propia regla fundamental la que convoca ciertas imágenes captadoras
en la base del yo del sujeto y desde el estadio del espejo se da una relación
imaginaria con si mismo. No hay que olvidar mencionar que el yo del
psicoanalista es borrado.
Lacan
habla de un más allá puramente erótico y hace referencia al acto sexual. Coger
como cortacircuito fisiológico no es aquello a lo que apunta el amor, ni lo que
el amor alcanza. Cual es entonces ese más allá propiamente erótico? Que mas
allá de coger pondría en la mira y alcanzaría al amor? La institución de la
falta es ubicada aquí en relación con el objeto, ella tiene un lugar no en
relación al sujeto amante sino en el otro. Lo que es amado en un ser esta mas
allá de lo que es, a saber lo que le falta. No hay mayor don posible, mayor
signo de amor, que el don de lo que no se tiene. El mayor signo/don del amor,
representa algo para alguien, que? El falo, el mismo tomado como un signo. Se
desea con el significante, se ama con signos. El don del falo es inseparable
del don de la nada. Del falo como signo al falo como símbolo en el sentido de
ausencia del objeto.
Lacan
introduce el falo en el gran tema del amor y el deseo.En el Seminario “La Transferencia” dice:
¿Como puede el amor de transferencia ser la vía por la cual el analizante
encontraría lo que le falta o sea su deseo? El efecto de la aparición del falo
en la subjetivacion aporta la discriminación entre el amor y el deseo. Es a
partir de esta dialéctica falica que se abre la distinción entre el ser y el
tener. El falo es un significante pero también un signo de la falta de
significante en el Otro. El falo es una presencia real.
El
falo aparece como el único significante que merece el titulo de símbolo, pero
no podría nombrarse ni como signo, ni como significante ni como símbolo.
AMOR
ES UNA CUESTION DE SER Y DESEAR ES UNA CUESTION DE TENER.
Para
el deseo poseer al objeto seria destruirlo. Aquí se me impone una pregunta ¿ES
EL AMOR EL FANTASMA QUE PROTEGE AL SER DEL DESEO MORTUORIO?
Marguerite
Duras en uno de los párrafos de su novela El Amante dice…a veces su rostro
temblaba, cerraba los ojos y apretaba sus dientes. Pero nunca decía nada
referente a las imágenes que veía detrás de sus ojos cerrados. Hubiera dicho
que amaba ese dolor, que lo amaba como me había amado, muy intensamente, quizás
hasta morir, y que ahora lo prefería a mi.
En
otro segmento dice:…abocados los dos a la difamación debido a la naturaleza del
cuerpo que poseen, acariciado por los amantes, besado por sus bocas, entregados
a la infamia del goce hasta morir, dicen, hasta morir de ese amor misterioso de
los amantes sin amor.
Siguiendo
los pasos de la frase “El amor es dar lo que no se tiene a aquel que no es”.
Amar es hacerse sujeto de la falta, es dar el objeto a, dar lo que no se tiene,
y sin embargo se es.
Volverse
amante seria tener el objeto a como un instrumento. En el amor el amante hace
eso de si mismo, de su propio ser, en la medida en que este ser es el objeto a.
El
carácter narcisista del amor da cuenta que el deseo no concierne al sujeto
amado. El deseo es una clave esencial en el amor, pero su objeto no es el
amado, pues el amor esta ubicado en el plano narcisistas solo el amor permite
al goce condescender al deseo. El amor tiene un andamiaje narcisista el objeto
a hace del amor un engaño.
A
partir de aquí me centrare en la siguiente pregunta: ¿Es el amor una suplencia
ante la falta de la no relación sexual?
La
imposibilidad de la existencia de la proporción sexual, pone a prueba el amor
en la pareja. No hay relación sexual porque la relación sexual en el parletre
es fálica y fálica quiere decir que cada uno se dirige al otro a través de su
fantasma. Además, es imposible lograr el goce que anhelamos, siempre habrá una
desproporción. Para remediar esto, surge como contingencia el amor.
Son
dos que se aman, además se desean y buscan
goce. Una vez realizado el encuentro amoroso, el objeto de deseo deja de
deslizar, algo específico del amor lo retiene. El amor ofrece al deseo su
objeto imaginario taponando el hueco del deseo.
El
amor lleva al sujeto al semblante y tiende el señuelo para que el sujeto tenga
la ilusión de alcanzar el objeto. Sólo por amor, ese engaño recíproco entre el
sujeto y el Otro, se sostiene el movimiento deseante a pesar de las decepciones
que actualizan la
Castración.
Lacan
dice: “EL GOCE DEL OTRO, DEL OTRO CON A
MAYUSCULA, DEL CUERPO DEL OTRO QUE LO SIMBOLIZA, NO ES EL SIGNO DEL
AMOR.” Así introduce la primera diferencia entre el goce y el amor.Si el goce
del Otro fuera el signo del amor, seria en tanto que goce útil para algo, o sea
para el amor. Pero como tal el goce no sirve para nada. Dos seres abandonados a
su inspiración dejan todo su lugar al goce del otro, sin por ello esperar que
se goce sea signo del amor.
Ante
la pregunta sobre el amor... ¿HAY UNA RESPUESTA POSIBLE?
La
respuesta al amor es el amor, hay un imposible un real. El Goce del Otro sigue
siendo una respuesta posible al amor. Se vuelve al carácter narcisista del
amor. El amor es narcisista en la medida que ese narcisismo es sustentado por
el deseo de ser uno.
En
la sesión de Aun del 19-12-72 Lacan dice: “No somos mas que uno, cada uno sabe,
seguramente, que nunca ocurrió que entre dos no hagan mas que uno, es de ahí
que parte esa idea del amor, es la forma mas grosera de dar a ese termino que
se escapa manifiestamente de la relación sexual, su significado. Aparece el
amor como la fractura de la no relación sexual. La impotencia del amor por mas
que este sea reciproco da cuenta de esa ignorancia de ser el deseo de ser uno y
esto nos conduce a la imposibilidad de establecer la relación de ellos, de los
dos sexos.
El
Otro luego de haber sido cuerpo adviene como sexo. El Otro Sexo debe entenderse
como el Otro hecho sexo. Si el Otro es Otro sexo, ¿como va a jugar en la
relación sexual? ¿En torno a que se realiza la relación sexual? En torno al FALO.
Allí
donde no hay relación sexual, de allí partirá el amor como hacer Uno. ¿Para que
sirve esta ilusión? Para la reproducción de los cuerpos. Es esto a lo que se
refería Shopenhauer?
Concluyendo…El
Hay del Uno, se lo debemos al narcisismo, el nunca salirse de si mismo.
EL
AMOR APUNTA AL SER. EL AMOR ES NARCISISTA, PORQUE NO HAY OTRO SOPORTE QUE DARLE
AL TERMINO DE SER.
BIBLIOGRAFIA.
Jean
Allouch
“El
amor Lacan” Bs. As. El Cuenco de Plata, 2011.
“Contra
la eternidad”. Ogawa, Mallarme, Lacan. Bs. As, El Cuenco de Plata, 2009
Guy
Le Gaufey “El Sujeto según Lacan”. Bs. As, El Cuenco de Plata, 2010.
Jacques
Lacan.
Seminario
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As, Paidos, 2010.
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Bs. As, Paidos, Paidos, 2011.
Seminario
XX “Aun”. Bs. As, Paidos, 2004.
Sigmund
Freud
“Introducción
al Narcisismo”. Tomo II. Cap: LXXXVII. Biblioteca Nueva.
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“Sobre
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Nueva.
Marguerite
Duras. “El Amante”. Bs. As, Tusquets Editores, 2009.
Arthur
Shopenhauer. “El amor, las mujeres y la muerte”.C.S. Ediciones, Bs. As, 1998.