viernes, 6 de noviembre de 2009

EL YO DEL SUJETO EN ESTADO LIMITE
Intentare relacionar conceptos de Freud, Ferenczi y Winnicott.
En los estados limite se cumple con una solución económica : la escisión. Escisión del yo, no entre una parte sana y otra enferma, ni entre una parte sometida al principio de placer y al principio de realidad. Sino entre el cuerpo imaginario y el cuerpo simbólico. Uno sostenido por el yo ideal al precio de la alucinación, el otro sostenido por el ideal del yo al precio de una proyección.
La escisión del yo fue producida en forma precoz, y no como un riesgo adolescente. Al sujeto en estado límite se lo puede definir como un estado adolescente prolongado. Adolescencia anticipada e interminable, un estado púberal permanente.
El yo del sujeto en estado límite no adquiere la suficiente consistencia imaginaria que le permita soportar ese lugar de proyección de las determinaciones simbólicas.
El ideal del yo es aquí por anticipado y sin límite, una pura figura de alineación.
El narcisismo se introduce en la teoría en 1910 y con el la concepción del yo se enturbia. Deja de ser el representante de las pulsiones de autoconservacion, el yo participa a la vez de las investiduras libidinales, hasta convertirse en un gran reservorio.
Freud en sus desarrollos de la reacción terapéutica negativa, atestigua que toma en cuenta a Ferenczi sobre los obstáculos del ejercicio analítico. Si el hundimiento amenaza la organización del yo, no hay interpretación posible.
Lo importante para Ferenczi es que se da cuenta de que la naturaleza del trauma cambia, para Freud la naturaleza del trauma es sexual, para Ferenczi, el trauma no esta siempre en relación a lo sucedido, sino a lo no sucedido. Estamos frente a verdaderas heridas no cicatrizables del yo del niño, que paralizan la actividad de ese yo.
Freud hablaba en 1924 de mecanismos que afectan la unidad del yo, de manera tal que este para no hundirse, sufre fisuras, grietas, cortes, en síntesis esos mecanismos dejan una serie de cicatrices de traumas antiguos. Esas cicatrices llevan a Freud a escribir que corresponden a las extravagancias y a las locuras de los hombres y que para el yo son el equivalente de lo que las perversiones sexuales son para la sexualidad.
Tomando a Freud en pulsiones y sus destinos de1915 en la oposición y/o complementariedad de las pulsiones del yo (autoconservacion) y las pulsiones sexuales(dirigidas hacia el objeto), esta dialéctica es susceptible de un espacio intermedio entre adentro y afuera, entre sujeto y objeto. Aquí aparece Winnicott donde el
Campo de lo transicional se despliega entre lo subjetivo y lo objetivo, par Winnicott el paso de la relación de objeto a la utilización del objeto implica que el sujeto destruya fantasmaticamente el objeto y que este sobreviva a su destrucción.

EL SUJETO EN ESTADO LIMITE

Tomare conceptos de Jean Jacques Racial para abordar la problemática de los sujetos en estado límite.
Comenzare pensando la angustia y la depresión en dichos sujetos.
En estos sujetos la angustia parece generalizada, ante las exigencias de la socialización, ante cualquier objeto cuya función analítica se tambalee, ante el cuerpo propio en una tonalidad más hipocondríaca que histérica.
Paralelamente la depresión no es ni simplemente reactiva como en la neurosis, donde sigue el derrotero del duelo, ni consustancial a la existencia. La perdida general de los valores, valores de las palabras, del mundo, de si mismo, y que representa el punto culminante de esta depresión, se articula con un estado de miedo generalizado ante la existencia.

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